Cómo aplicar lentes esclerales por primera vez: una lista de verificación paso a paso
By OhMyKitty4U – Trusted Color Contact Lens Store Since 2011. | Published: 2026-09-02
Category: Guías prácticas
¿Nuevo en las lentes esclerales? Sigue esta lista de verificación paso a paso para insertarlas, colocarlas y retirarlas de forma segura. Evita errores comunes y disfruta de un ajuste cómodo.
Respuesta rápida
Para ponerse lentes esclerales por primera vez, empiece con las manos limpias y una lente limpia, luego inserte con la mirada al frente y una presión suave. Use un espejo y buena iluminación, y nunca se apresure. Mantenga un estuche para lentes y solución a mano para retirarlos y guardarlos.

Las lentes esclerales cubren todo el ojo visible, por lo que se sienten diferentes a las lentes de contacto estándar. Si eres nuevo en su uso, el tamaño por sí solo puede resultar intimidante. Pero con un enfoque paso a paso, puedes insertarlas de manera segura y cómoda.
Esta lista de verificación te guía a través de la preparación, inserción, colocación y extracción. También resalta errores comunes, como atrapar burbujas de aire o insertarlas descentradas, para que puedas evitarlos. Para los que las usan por primera vez, la paciencia y la práctica importan más que la velocidad.
Antes de empezar: preparación
Lávate bien las manos con jabón sin perfume y sécalas con una toalla que no suelte pelusa. Córtate y lima las uñas para evitar rayar la lente o el ojo. Prepara un área limpia y bien iluminada con un espejo, solución para lentes y el estuche al alcance.
Revisa la lente para detectar daños o residuos. Enjuágala con solución fresca antes de insertarla. Nunca uses agua ni saliva. Si la lente se siente seca o pegajosa, déjala en remojo en solución unos minutos más. Además, asegúrate de que tu graduación esté actualizada y que la lente no esté caducada.
- Usa siempre solución fresca, nunca reutilices la solución vieja del estuche.
Inserción de la lente
Sostén la lente escleral en la punta de tu dedo índice, asegurándote de que forme una forma de cuenco limpia. Con la otra mano, mantén suavemente los párpados superior e inferior abiertos. Mira al frente en el espejo y coloca la lente directamente sobre el centro del ojo.
Presiona suavemente durante unos segundos para que la lente se adhiera. Parpadea lentamente para ayudar a que se asiente. Las lentes esclerales son más grandes que las lentes de contacto normales, por lo que cubren más parte del blanco del ojo. Si sientes una burbuja, mira hacia abajo y presiona suavemente sobre la lente a través del párpado para liberarla.
- Evita insertar la lente mientras miras hacia los lados, esto a menudo hace que se asiente descentrada.
Posicionamiento y comprobación de comodidad
Después de insertar la lente, mírate en el espejo para confirmar que esté centrada. Debe cubrir completamente la córnea y asentarse de manera uniforme sobre la esclerótica. Si se siente rasposa o dolorosa, retírala, enjuágala y vuelve a intentarlo. Nunca uses una lente que cause molestias.
Las lentes esclerales pueden reducir el flujo de oxígeno al ojo, por lo que debes limitar el tiempo de uso a las horas recomendadas. Mantén gotas lubricantes aprobadas para lentes de contacto cerca. Si tus ojos se sienten secos o enrojecidos, retira las lentes y descansa la vista.
- Pon un temporizador para recordarte que debes retirar las lentes al tiempo recomendado.
Extracción y cuidado posterior
Lávate las manos nuevamente antes de retirarlas. Mira hacia arriba y tira suavemente del párpado inferior hacia abajo. Con la yema del dedo, desliza la lente ligeramente hacia abajo y pellízcala para retirarla, nunca la tires directamente del ojo. Esto ayuda a romper la succión de manera segura.
Limpia la lente con solución y guárdala en un estuche con solución fresca. Nunca reutilices la solución. Reemplaza el estuche cada pocos meses. Si experimentas enrojecimiento persistente, dolor o cambios en la visión, consulta a un profesional del cuidado ocular de inmediato.
- Nunca duermas con las lentes esclerales puestas a menos que tu profesional del cuidado ocular lo haya aprobado.
Lista de verificación para lentes esclerales por primera vez
- Paso 1: Reúne los suministros: Ten listos el estuche para lentes, solución fresca, espejo y toallas limpias. Asegúrate de tener las manos lavadas y las uñas cortas. Punto de control: todo al alcance antes de empezar.
- Paso 2: Inspecciona y enjuaga: Revisa la lente para detectar desgarros o residuos. Enjuágala con solución fresca. Si se siente seca, déjala en remojo más tiempo. Punto de control: la lente está limpia y húmeda.
- Paso 3: Inserta con la mirada al frente: Mantén los párpados abiertos, mira al frente y coloca la lente en el centro del ojo. Presiona suavemente durante unos segundos. Punto de control: la lente está centrada y cómoda.
- Paso 4: Libera las burbujas de aire: Si sientes una burbuja, mira hacia abajo y presiona suavemente sobre la lente a través del párpado. Parpadea para ayudar a que se asiente. Punto de control: sin burbujas, visión clara.
- Paso 5: Retira y guarda de manera segura: Desliza la lente hacia abajo y pellízcala para retirarla. Límpiala y guárdala en solución fresca. Nunca reutilices la solución vieja. Punto de control: la lente está guardada correctamente; los ojos se sienten bien.
Información del producto
- SFX Mono Goth: Con un diámetro de 15 mm, estas lentes ofrecen un agrandamiento sutil para ese efecto dramático de muñeca. Disponibles en graduaciones hasta -6.00. Para los que las usan por primera vez, una lente escleral un poco más pequeña como esta puede ser más fácil de manejar y a la vez ofrecer el aspecto de cobertura completa.
- Hanz Black: Diámetro: 15 mm para un efecto de agrandamiento notable. Curva base: 8.6 mm para un ajuste cómodo. Contenido de agua: 45% para ayudar a mantener los ojos húmedos. Una curva base cómoda y un contenido de humedad adecuado ayudan a reducir la irritación durante tus primeros intentos de aplicación.
Aplicar lentes esclerales por primera vez requiere práctica, pero seguir esta lista de verificación te ayuda a evitar errores comunes. Prioriza siempre la salud ocular: empieza con las manos limpias, usa solución fresca y nunca fuerces una lente que se sienta incómoda. Con el tiempo, el proceso se vuelve rápido y rutinario.



